Las fuerzas israelíes allanaron al menos trece ciudades en el norte de la Cisjordania ocupada, mientras que cientos de familias en el lado sur recibieron la orden de evacuar
PELESTINA OCUPADA. Las fuerzas israelíes han asaltado al menos 13 ciudades en la parte norte de la Cisjordania ocupada, secuestrando a decenas de palestinos, mientras que cientos de familias en el sur del territorio recibieron la orden de evacuar sus hogares tras una exitosa operación de resistencia.
Según informaron el sábado varios medios de comunicación locales e internacionales, los allanamientos tuvieron como objetivo varias ciudades y pueblos, entre ellos Nablus, Jenin, Tubas y Qalqilya.
Las tropas israelíes también irrumpieron en Jericó y en el cercano campo de refugiados de Aqabat Jabr.
Por otra parte, se ordenó a cientos de familias palestinas que evacuaran sus hogares en la zona de Ein Deir Bahha y sus alrededores.
En al-Khalil (Hebrón), las fuerzas del régimen rodearon la casa de uno de los sospechosos del tiroteo del viernes, en el que murieron dos soldados israelíes, y allanaron el barrio de al-Jalda.
Los medios israelíes han identificado a los militares fallecidos como el sargento Ron Yonatan Roytman, de 23 años, y el sargento Yuval Shai Svilem, de 20 años.
Dos palestinos, Mohammad Jaaba y Firas Jaaba, ambos de 27 años y residentes de al-Khalil, murieron a causa de los disparos durante la operación.
El ejército israelí alegó que los dos individuos inicialmente planearon un ataque contra colonos ilegales en la Ruta 35, pero abrieron fuego en un puesto de control provisional tras darse cuenta de que no podían llegar a la autopista.
Posteriormente, el primer ministro del régimen, Benjamin Netanyahu, celebró una «evaluación de seguridad» con altos funcionarios y ordenó los preparativos para un confinamiento total en toda Cisjordania.
Los Comités de Resistencia Popular elogiaron la operación, describiéndola como una respuesta a las atrocidades israelíes contra los palestinos. El movimiento de resistencia Hamás, con sede en Gaza, calificó la operación de «heroica».
El movimiento de resistencia libanés Hezbolá también aclamó la operación como una «respuesta natural y legítima a los crímenes continuos del enemigo israelí, incluidos asesinatos, genocidio, destrucción y ataques a lugares sagrados».
